Iniciándonos en La Diferent - Rutas del BBT

Uno lee los nombres de las distintas carreras y "pedaladas" que van celebrándose por nuestros territorios y más o menos ya se intuye que hacen referencia a la zona por dónde transcurren o bien a la época del año en la que se celebran, pero cuando uno se encuentra con La Diferent... ¿a qué debe atenerse? Desde este pasado 9 de marzo del 2013, varios miembros del BBT ya lo saben y difícilmente lo olvidarán. ¿Y tú, quieres saber lo que te espera?.

Una ruta que, al igual que la última nocturna por Collserola con nieve incluida, se había planeado con semanas y semanas de antelación, salía por fin de cuentas. Habíamos oído hablar mucho y muy bien sobre este recorrido altamente endurero y los vídeos que circulan por Internet muestran todo tipo de pasos técnicos muy divertidos y complejos pero, una vez más, ha quedado constancia de que las fotografías y vídeos nunca muestran las magnitudes reales de aquello que enseñan.

8:00 am en Sallent, servidor llega el primero al punto de encuentro, situado en las afueras del pueblo, en un terreno por el que pasa la pista de subida que forma ya parte del inicio de la ruta. Con calma monto la bicicleta y me voy preparando. Miguel, a quién teníamos ganas de volver a ver de nuevo ya con su flamante Canyon Strive en su poder, nos escribe para darse de baja en el último momento debido a una mala noche con problemas digestivos. Pasadas las 8:30 llega Víctor, quién momentáneamente pensaba que se había dejado la cartera y cuando a mitad de camino se encontró un peaje, por un momento se vio dando la vuelta y volviendo a casa.

Pasados pocos minutos de las 9, Héctor y Vito aparecían ya pedaleando dónde Víctor y Vincent habían dejado los coches, una pequeña confusión al enviar por móvil la localización, había hecho que ellos dos aparcasen unos pocos cientos de metros más abajo.

El grupo ya estaba completo, 4 bikers sedientos de trialeras iniciaban la marcha sin saber ni remotamente lo que se les iba a venir encima. Tomábamos la pista por la que, ya desde el primer metro, tocaba subir casi sin llanos; unos 6 primeros km que te hacían espabilar sí o sí. Vito y Héctor al frente, Vincent en cola para no perder las costumbres y Víctor alternando entre ambos. Alcanzábamos la 3ª cota más alta de todo el trazado y el track nos hacía dejar la pista e iniciar un pequeño sendero. El día pintaba muy bien, un cielo despejado, buena temperatura, y el paisaje y vistas cada vez más interesantes.

Tras la pista, ese pequeño sendero sabía a gloria a pesar de tener dificultad 0, pero se adentraba entre vegetación y árboles con apenas 3 palmos de ancho y resultaba muy entretenido. Íbamos buscando un sitio donde parar y desayunar un poco antes de continuar con el resto de la ruta y encontramos un pequeño rincón justo antes de dónde el GPS indicaba que empezaba la primera de las bajadas potentes del día, algo que quedó confirmado incluso antes de iniciar la bajada cuando, mientras desayunábamos, vimos en un árbol al lado del inicio del camino de bajada lo que muestra la foto de abajo...


















Desde luego avisados estábamos, días atrás otro biker de Barcelona ya nos comentaba a través de foromtb (gracias VICENTE's) que lo de La Diferent poco tenía que ver con lo que estamos habituados a hacer por Collserola, y esa calavera no hacía más que darle la razón.

Hora de bajar, esto no hacía más que comenzar y por fin íbamos a catar uno de los descensos de la ruta. Senderito con alguna piedra y de golpe la vegetación se acaba y nos quedamos con la boca abierta por partida doble. Vista al frente un espectacular paisaje, gracias a la altura ganada, nos dejaba disfrutar de un día perfecto con Avinyó al fondo. Por otro lado, para seguir viendo por dónde transcurría el camino (si se puede llamar así) tuvimos que bajar mucho la vista. Una tremenda pendiente por la que alguien caminando ya lo pasaría mal era por donde debíamos "despeñarnos". A la pendiente se le sumaban algunos escalones de roca que había que sobrepasar aterrizando nuevamente en pendiente, con mucha piedra suelta del tamaño de un puño que te descolocaban la rueda cuando menos te lo esperas, algunas curvas solo se podían tomar usando técnicas de trial para poder darte la vuelta sobre ti mismo ya que no había margen ni espacio para hacerlo rodando. Empezábamos a "alucinar" ante semejante descenso cuando Héctor tuvo la primera caída de la jornada, ninguno de los 4 nos esperábamos pasos técnicos de semejante calibre y realmente nos pilló por sorpresa a todos. Las protecciones algo grandes para las piernas de Héctor hacían que con la caída se movieran de sitio, se rozase un poco una rodilla y apoyase también las manos sin que, afortunadamente, las muñecas se resintiesen demasiado de la anterior caída en Aiguafreda. Tras confirmar que no era nada grave y que podía seguir sin problemas, continuamos la marcha... bajaditos de las bicis y con alguna que otra dificultad para no bajar rodando junto a ellas ya que la pendiente era tal que resultaba casi imposible montarse de nuevo.

Ese primer tramo de bajada debió ser el que más trozos a pie hicimos de todos los que de bajada tenía la ruta, fuimos haciendo alguno nuevamente subidos que nos iban sirviendo de calentamiento para todo lo que nos faltaba por hacer, casi siempre había un tramo que si uno no lo veía claro, otro llegaba y lo conseguía pasar, aunque también los hubo que los 4 nos bajamos de la bici mientras comentábamos el show que debía ser ver pasar por ahí a 300 bikers el día de la pedalada oficial. Lo teníamos claro, aquello tenia puntos dónde la dificultad nos desbordaba.

El primer descenso terminaba y salimos a una pista, 4 km. de ascenso por delante hasta llegar al nuevo tramo de bajada. Realizábamos una pequeña parada para revisar los golpes que Héctor había sufrido al caerse y es que la herida, sin ser nada grave, le rozaba de pleno con la protección de la rodilla. Una tirita de gran tamaño del pequeño botiquín que Vincent llevaba en la mochila, solucionaba el problema mientras el tema de conversación de los 4 no era otro que la "salvajada" de tramos que habíamos visto/superado/caminado. Gran dificultad, sin duda, pero cuando uno superaba alguno de los obstáculos y pasos, eso te dejaba con un regusto que sabía a gloria. El inicio del nuevo ascenso tampoco tenía desperdicio, Héctor directamente lo iniciaba a pie ya que era un auténtico pedregal de pendiente considerable, Víctor y Vito lo intentaban montados en sus máquinas pero a los 20 metros ya se habían bajado de la bici, y Vincent cruzaba los dedos para que todas las subidas de la ruta no fueran como esa, a la vez que iniciaba también la subida empujando la bici.


La subida transcurrió sin más, siempre por paisajes estupendos y lejos de ruidos y urbes, Vito y Héctor a la cabeza y Víctor y Vicente algo más retrasados, hasta que ya faltando pocos cientos de metros para volver a bajar, nos encontrábamos al lado izquierdo del camino a un grupo trabajando en lo que parecía ser el inicio de un nuevo sendero que estaban abriendo, uno de ellos llevaba una camiseta que ponía "La Diferent", la prueba oficial se celebra en mayo este 2013 así que estaba claro... era la gente de Sallent, organizadora de la prueba, que estaba trabajando en nuevos tramos para deleite de todos los bikers. Nos paramos a hablar con ellos unos minutos (¡un saludo GPS y compañía!) y tras felicitarles por el esfuerzo y trabajo realizado con el track, continuamos la marcha; Vito y Héctor nos esperaban un poco más adelante y al alcanzarlos, realizamos otra pausa para reponer fuerzas y realizar una de las fotos oficiales de la salida.
















El siguiente tramo de bajadas nada tenía que ver con el primero, fue en su mayoría por pistas y sendero estrecho, combinados con pequeños repechones de desnivel, con algún pequeño salto artificial para hacer más ameno el descenso y que nos llevaron con relativa rapidez a cubrir los aproximadamente 3.5 km. que duraba ese tramo. Habíamos llegado a la Caseta de San Martí, lo que parecía una masía/granja, con patos, gallos, gallinas y otros animales sueltos por ahí. Un potente ascenso de poco más de 2 kilómetros era lo siguiente que teníamos por delante y al llegar arriba, las vistas más espectaculares de toda la ruta ya que una serie de acantilados cortaban de golpe la montaña y dejaban unas tremendas vistas de la zona, con la población de Artés al fondo.






















La ruta continuaba bordeando todo el precipicio a través de un pequeño sendero entre los árboles, las tremendas vistas que teníamos a la izquierda nos mantenían alerta ya que en algún punto en concreto el camino pasaba más cerca del borde de lo que a alguno le hubiera gustado. Fue entonces cuando Vito lanzó un bombazo informativo: sabía de muy buenas fuentes que el recién retirado Papa de Roma, había pedido vivir sus últimos años de vida en España; le preguntamos sobre ello y nos explicó que sí, que sus deseos eran venirse aquí y llegado el final de su vida, morir como Jesús, entre ladrones.

Este chiste dio el pistoletazo de salida a muchos otros y entre carcajadas fuimos avanzando la ruta. En una trialera que nos alejaba ya de los barrancos, Vincent se apartó a un lado para descansar un momento y no estorbar, con tan mala suerte que lo hizo justo al lado de una rama pelada que sobresalía del suelo y apenas se veía, la rama le bloqueó el pie que pretendía poner en el suelo y es él entero el que aterriza en el monte con la rama aun medio enganchada en la protección; caída tonta dónde las haya que por suerte no tuvo consecuencia alguna y que igualaba el marcado 1-1 con Héctor. 

Pocos minutos pasaron cuando de nuevo el marcador sufrió cambios... y es que Víctor, quién hasta el momento era en general el que menos veces estaba poniendo pies al suelo, acabó besando el terreno de una forma un tanto inverosímil. Llevaba ya rato haciendo pruebas para realizar un caballito invertido (en una de ellas Vincent casi se lo lleva por delante por parar en medio de una bajada) y quería que le saliese uno en el que recorriera más metros con la rueda trasera levantada. Bajábamos todos por una pista a ritmo alegre cuando el track obligaba a adentrase de nuevo entre vegetación a través de un pequeño montículo de varios metros; en plena fiebre de invertidos, Víctor intentó de nuevo realizar uno y con la velocidad acumulada de la bajada previa, tocó su freno delantero más de la cuenta, su cubierta delantera queda clavada al instante y en décimas de segundo vemos todos como pasa a darse la torta del siglo saliendo disparado de su Santa Cruz. Sí bien no había heridas visibles, enseguida se dio cuenta que su hombro izquierdo ha recibido un buen golpe y que el dolor iba en aumento por momentos.

Había que continuar, no quedaba otra, Víctor afrontaría los pasos más complicados con prudencia o bajándose directamente ya que estábamos de nuevo frente a otro tramo de bajada, y este volvía a ser de los que no se olvidan. Curvas de 180º en apenas un metro de espacio, terreno totalmente roto, escalones varios, piedras sueltas, pendientes de vértigo... todos lo hicimos lo mejor que sabíamos e incluso un poco más, superamos cosas que por la mañana al despertarnos ni imaginamos que haríamos, pero otras directamente daban miedo.


















Nos encontramos con varias rampas de salto espectaculares en medio del trazado, pero el tema saltos es una asignatura pendiente para la mayoría y aquello eran palabras mayores. Eran ya las 15:00 y aun nos quedaban 10 km de ruta, así que continuamos nuestro camino.


















Última ascensión larga por delante y la más dura de todas ya que se combinaba el cansancio acumulado, el espléndido día de sol con algo más de calor que en las últimas rutas, con rampas bien majas y algunos senderos de subida imposibles de realizar encima de la bicicleta.

Las fuerzas empezaban a flaquear en Víctor y sobretodo en Vincent, quién agotaba sus ultimas reservas de geles e isotónica y reponía fuerzas realizando a pie algunas de las subidas por pista.

Al llegar arriba, una pequeña zona que, por lo que se veía, había sufrido un incendio recientemente ya que estaba todo el suelo completamente carbonizado, aunque debió sofocarse rápido porque los arboles no se estaban demasiado afectados. Era aproximadamente el km. 25 de ruta y en los próximos 2 km. íbamos a volver a pasar por puntos donde posaderas y cubierta trasera se hacen amigas inseparables.

No hay fotos ni vídeos de ese tramo, solo os podemos contar que algunas de las "paredes" que bajamos en esa zona, no se nos olvidarán jamás y supusieron lo más "salvaje" e inclinado que habíamos hecho hasta la fecha. Tras una doble pared con un pequeño descanso en medio que conseguimos realizar todos, tuvimos que parar y felicitarnos, el subidón de adrenalina fue simplemente brutal...

Últimos kilómetros de la ruta, todos a excepción de Vito que está en plena forma, bastante cansados, Vincent viendo de lejos acercarse a la señora pájara aunque pudiendo librarse de ella gracias al avituallamiento de geles y líquido que Vito le ofrece gentilmente. Una pena llegar tan cansados y siendo tan tarde (rondaban las 17:00) al pequeño Bike Park que la gente de Sallent ha construido en un pequeño bosque al lado del pueblo, ya como final de ruta. Toda una serie de pasarelas y pasos técnicos hechos en madera que dejamos atrás entre admiración y cansancio, pero la idea de sentarnos un rato en una terraza a descansar y tomar fuerzas es el único objetivo en la mente de todos.

La montaña nos deja en un pequeño parque y este en la escalinata final que nos devuelve a la civilización, vamos directos todos a sentarnos unos segundos en el banco más cercano que vemos salvo Vito, que fresco como una rosa, va dando vueltas alrededor con la bici, animándonos a ir ya a buscar ese bar donde tomar algo. La ruta estaba ya más que acabada, era el tiempo de descuento y... ¡Vito consigue in extremis empatar el marcador con el resto de bikers!, un traspiés con el bordillo de la acerca y no poder descalar a tiempo le hace irse directo al suelo entre las risas de todos al ver que no se ha hecho nada.

1-1-1-1 es el resultado final de una ruta dura, difícil, exigente, espectacular, divertida, salvaje y 100% endurera. Tenemos todos claro que volveremos a La Diferent.



















Sallent/La Diferent ha sido una ruta memorable, ¡Gracias!

4 comentarios :

Anónimo dijo...

Hola a todos, soi GPS, y nos alegra que disfrutaris de este recorrido, daros las gracias por esta maravillosa cronica saludos

Anónimo dijo...

Gracias a vosotros por estos comentarios y os esperamos encantados en la próxima Diferent. Soy el de la camiseta de la Diferent. Este año más y mejor. Saludos.

Vito dijo...

Felicidades por la pedazo crónica que te has currado! La verdad es que es una ruta que se nos va a quedar marcada durante mucho tiempi!

BCN Biker Team dijo...

Es la crónica que se merecía semejante festival endurero.

¡Vito! El único de los 4 con una bici rígida, ¡eres un crack!

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