Trona del Rei, el BBT contraataca - Rutas del BBT

No hacía ni un mes que algunos de nosotros nos habíamos desplazado hasta Santa Coloma de Farners para conocer de una vez la divertidísima y larga bajada endurera conocida como la Trona del Rei y, este sábado 15 de junio, de nuevo volvíamos a estar allí; con más del doble de bikers (15 en total), con más ganas de trialeras y también... con mucho más calor que la vez anterior.

Pasan pocos minutos de las 7:00 de la mañana y Vincent y Charlie llegan al punto de encuentro, la hora prevista de iniciar el pedaleo son las 8:00 por lo que tienen tiempo de sobras para prepararse con calma y ponerse al día de las últimas rutas y planes. Charlie por fin ha conseguido poder tener un día libre para venirse con nosotros a una ruta fuera de Barcelona y, a pesar de la temprana hora que es, está totalmente eufórico y deseando que empiece la fiesta. Al cabo de 10 minutos aparece en escena Carlos, un biker que desde hace tiempo nos estaba siguiendo a través de foromtb y de nuestra página de Facebook, y que finalmente se animaba a venir con nosotros de ruta; da gusto ver como riders como él se apuntan a rodar con nosotros a pesar de que no nos habíamos conocido en persona hasta ese día. Instantes después llega Manolo quién se pone manos a la obra descargando su bici y preparándose.

Pasan los minutos y cada vez está más claro que no vamos a poder iniciar la ruta a la hora prevista, a 10 minutos de la hora de partida aún faltan 11 bikers por llegar. Al rato llega Vito, al que no le convence un hueco donde dejar el coche y se va a buscar plaza en la calle paralela a la que estamos. Aparecen entonces Abel y Jose, quienes vienen juntos en un coche y se ponen raudos y veloces a descargar todo el equipo. Pasados unos minutos de las 8:00, Héctor y Jakob llegan también, así como todos los miembros de los Mataró Domingueros Biker Team que se han apuntado a la ruta: Jordi, Gabi, Sergio, Santi, Luís y Albert.

Si eres habitual del blog y has leído anteriores crónicas de nuestras rutas, ya estarás habituado a leer algún que otro percance durante el transcurso de las mismas. En el BCN Biker Team estamos siempre en continuo desarrollo e innovación y en esta ocasión estrenamos nueva sección: incidentes antes de que nadie empiece a dar un solo pedal. Mientras todos repasaban sus bicicletas y revisaban llevar todo lo necesario en sus mochilas, Jose rebuscaba por todo el coche desesperado... la primera salida con su nueva Canyon teniendo que desmontar la rueda delantera le jugaba una mala pasada, olvidándose el eje pasante que fija la rueda delantera en la horquilla, en Barcelona.





Como el coche en el que ha venido no es suyo solo tiene 2 opciones, quedarse sentado todo el día hasta que Abel regrese de la ruta o bien ponerse al volante, ir a Barcelona y regresar con el eje olvidado. Esto último es lo que finalmente decide y acordamos con él esperarnos en el punto más alto del track hasta que regrese. Así pues iniciamos la marcha sobre las 8:45 los 14 restantes mientras Jose hace ya unos minutos que va rumbo a Barcelona.


Directos al inicio del track y 2 minutos después de dejar la zona de aparcamiento ya estamos metidos en montaña. Por delante 15 kilómetros para llegar al punto más alto del track con algunas pendientes realmente serias que hacen bajarse de la bici a la mayoría.

El grupo se estira un poco y cada cual toma posición donde más cómodo se siente, yendo en cabeza los que en mejor forma están, aunque nos vamos reagrupando con frecuencia. En uno de esos reagrupamientos, Héctor aprovecha para echarle un vistazo al desviador trasero de Manolo, el cual lleva ya algunas salidas dándole problemas, si bien la cosa parece que mejora un poco, Manolo finalmente opta por no usar el piñón problemático que hace que la cadena le salte. Algunos en el grupo ya tienen hambre de bocata pero posponemos la parada para más adelante ya que justo dónde nos hemos parado está lleno de mosquitos y optamos por recorrer algunos kilómetros más. El día empieza a dejar claro que va a hacer calor, no llevamos más que los primeros kilómetros siendo primeras horas de la mañana y algunos ya están chorreando de sudor.

La subida continua, más duras rampas a las que hacer frente, o al menos intentarlo, cuando Manolo se da cuenta que ha olvidado las gafas en el sitio donde habíamos estado parados revisando su cambio. No se ha recorrido demasiada distancia así que opta por regresar mientras el resto del grupo acaba encontrándose en un punto y paramos todos a esperar que Manolo regrese con sus gafas, algo que sucede unos 10-15 minutos después. Retomamos la marcha y Vincent y Charlie cogen un desvío a la izquierda, seguidos por Manolo, Abel y algún biker más, enseguida ven que por ahí no es la ruta al empezar a bajar la pista considerablemente por lo que dan media vuelta y se dan cuenta que el giro a la izquierda debía darse en el siguiente cruce, donde el resto aguardaba.

Gabi anda un poco fatigado cerrando filas y escoltado por Vincent, Luís, Abel, Sergio, Albert, Jordi, Santi y Carlos, quienes forman el segundo grupo. Tras otro reagrupamiento justo antes de un cruce de caminos, nos ponemos de nuevo en marcha para coger un sendero muy estrecho y bastante tapado, zona en la cual la vez anterior paramos a desayunar. Esta vez no hay parada, el grupo delantero tiene hambre sí, pero de devorar kilómetros. Mientras el segundo grupo va progresando por el sendero, se percatan de que no están Gabi y Sergio y tras esperar unos minutos, empiezan a tener claro que ha pasado algo. Un par de llamadas con el móvil aclaran la situación: al encontrarse el cruce de caminos tras la última parada, no se han fijado por dónde seguían los demás y no saben si han cogido el sendero correcto.

Es entonces cuando Albert se ofrece a ir a buscarlos... ¡corriendo!, al estar el sendero algo roto, prefiere dejar la bicicleta e ir al rescate de ambos en plan runner de ultrafondo mientras los demás aprovechan para descansar un rato y hacer alguna foto. Al cabo de un rato aparecen rescatador y rescatados y seguimos el camino hasta reencontrarnos con el grupo de cabeza, que nos aguardaba esperando en el siguiente cruce.

Queda menos de la mitad de la ascensión y se propone no hacer la parada para el bocadillo hasta llegar arriba de todo, donde tendríamos tiempo de sobras ya que habría que esperar a Jose, quién una vez regresase de Barcelona, debería afrontar toda la subida por su cuenta y sin liarse en ningún cruce.

Viendo pues que aún falta para hincarle el diente al bocadillo, algún biker echa mano de geles y gominolas varias para ir reponiendo energía. El calor va apretando y estamos sudando bastante más que la anterior vez que realizamos la ruta.

Esos último kilómetros se hicieron con una sola parada más de todo el grupo, el pelotón de cabeza ideó un complejo sistema de señalización que puedes ver en la fotografía de la derecha para dejar indicado en cada cruce por donde continuar a los demás, Jose incluido cuando en su momento acabase pasando por ahí.

El método funcionó y cruce tras cruce progresábamos todos, cada cual a su ritmo. Los últimos kilómetros se hicieron algo pesados para la segunda mitad del grupo entre el calor que ya empezaba a apretar, sobre todo cuando el sol impactaba directamente, y las ganas de parar y comer algo de una vez; pero el saber que ya quedaban contadas curvas hasta llegar arriba nos hizo pedalear casi por instinto sin pensar en nada más.

Por fin íbamos llegando, los primeros ya estaban instalados y en plan relax total mientras poco a poco el resto hasta completar los 14 terminaban de coronar el ascenso. Fue una parada de alrededor de hora y media en la que alguno incluso se pegó una cabezadita, otros fueron a visitar una ermita que se encontraba a pocos metros del asentamiento biker y todos, todos, devoraron alguno de los bocatas que llevaban en la mochila, así como alguna barrita o fruta.

Entonces llegó el momento, el héroe de la jornada reaparecía después de realizar en solitario todo el ascenso, incluídos 40 minutos extra que añadió al recorrido tras confundirse en un cruce; pero finalmente llegaba arriba dónde todos le estábamos esperando.



Añadimos unos 20 minutos más a la parada para que Jose pudiera descansar un poco y comer algo, a pesar de que mucha hambre no tenía, había ido reponiendo fuerzas durante el ascenso, bien que hizo, ya que subió a un buen ritmo y el desgaste le podría haber pasado factura.

Era momento de ajustarse las protecciones y empezar a bajar, el verdadero motivo de realizar esta ruta empezaba en ese momento y algunos habían venido realmente dispuestos a darlo todo, como Carlos y Jordi, que habían estado cargando todo el ascenso con el integral a la espalda para poder hacer arriba el cambio de casco y afrontar algunos de los delicados descensos de la Trona con un extra de seguridad.

Héctor nos mostraba un primer tramo que en la salida anterior no realizamos y que resultó agotador para más de uno, continuos sube y baja por un estrecho sendero ponían a prueba las habilidades de todos ya que salirse o caerse suponía caer montaña abajo; algo que justamente le sucedió a Jose, quién tuvo una pequeña caída en la que por suerte no se fue montaña abajo pero que desafortunadamente hizo que se resintiese su tobillo, del que aún tiene un esguince algo reciente.

Continuamos la marcha, el terreno era exigente y rocas y arboles tenían que ser esquivados, quedando a veces a escasos cm. de manillar o pedales.

Podemos afirmar que no fue el día de Jose, nuestro biker que estrenaba su flamante Canyon en ruta fuera de Barcelona, acusaba el esfuerzo realizado para subir lo antes posible y reencontrarse con los demás, y empezaba a tener calambres en una de las piernas.

Abel llevaba encima un gel frío para masajes (¡recordamos a Vito que no son comestibles!) y fue el momento ideal para abrirlo y ver que tal funcionada, se lo repartieron entre ambos, ya que Abel también tenía molestias en los gemelos. Tras la sesión de masajes en pleno monte, ambos retomaban la marcha acompañados de Luís, Albert y Vincent.

¿Y qué pasaba en el pelotón delantero? Continuaban imparables bajando a toda máquina, disfrutando de algunos de los pasos realmente técnicos que tiene el descenso.

Entre medio de ambos grupos Jordi, quién se había quedado solo, tenía una fatal caída, por suerte solo para la bicicleta ya que él no se hacía daño alguno. Sin embargo su Mondraker quedaba seriamente afectada de freno y cambio trasero tras el golpe en los controles del manillar que sufría con la caída.

El 2º grupo alcanzó entonces a Jordi, que les estaba esperando, al no disponer de freno trasero y tener el cambio inservible, iba a dejar de seguir la bajada por trialeras y bajar por pista de forma más tranquila. A ese plan se apuntó Albert y Jose, quién tras la caída y los calambres solo quería llegar al coche cuanto antes mejor. En ese punto ellos 3 se separaron de Abel, Luís y Vincent, quienes continuaron por donde marcaba el track para dar caza al grupo de cabeza.

Grupo de cabeza que tuvo algún que otro susto, sin ir más lejos una caída de Jakob en el auténtico punto que da nombre a la Trona del Rei. Este biker que había optado por pasar el día de su cumpleaños con nosotros realizando semejante ruta (Happy Birthday Jakob!), se llevó de recuerdo una instantánea hecha en el momento preciso, afortunadamente sin daños físicos para él.

Además, aprovechamos la parada para cantarle el "Cumpleaños feliz" y desearle un final de jornada no tan movidito como lo estaba teniendo hasta el momento.



Cuando los últimos se ponían en marcha de nuevo tras esa parada, reaparecían por sorpresa Jordi, Albert y Jose. La supuesta pista por la que querían llegar al pueblo no parecía llevarles en dirección correcta en ninguno de los dos sentidos así que finalmente optaban por coger la trialera dónde se despidieron de los otros 3 bikers y continuar bajándola a pie hasta reencontrarse con el resto.

Nuevamente los 15 reagrupados bajo un sol de justicia que elevaba por encima de los 30º grados la temperatura ambiente, las reservas de agua de la mayoría empezaban a escasear, incluso alguno ya se había quedado sin nada de líquido.

Llegado ese punto Héctor, Vito, Jakob, Abel, Charlie, Carlos y Vincent continuaron el track mientras que el resto optaba por atajar por una pista que esta vez sí que les llevaría directos hasta los coches y poner fin a la ruta en un bar cercano.

Los bikers que continuaron por el track, aun tuvieron alguna que otra aventura: un par de caídas sin consecuencias, parte de los caminos medio tapados por el movimiento de tierras realizado por maquinaria de obras, tener que cruzar un rio tras encontrarse momentáneamente "perdidos" en medio de un zarzal que no llevaba a ningún sitio... Nuevamente prescindíamos de realizar la parte final de la ruta y tras unos 3 kilómetros de carretera llegábamos al bar dónde el resto de la tropa nos esperaba.

Pese a los incidentes y múltiples sustos con las caídas, habíamos podido llegar todos de una pieza, aunque el cansancio en algunos era evidente. El calor que hizo durante todo el día desgastó de forma más acusada a la mayoría de bikers, que hubieran preferido tener el húmedo y fresco día de la vez anterior. Tras un rato todos reunidos en el bar pidiendo cervezas y botellas de agua de litro y medio como quién pide la hora, llegaba el momento de volver a casa. Nuevamente completar el track de la Trona del Rei se nos había resistido...


Trona del Rei, ¡completaremos la trilogía y nos vengaremos!


Nota del redactor: En futuras salidas vamos a limitar los incidentes y percances a 1 cada 3 horas por cada 5 bikers asistentes, para que así no se tarde más en escribir la crónica que en realizarla en la bici. ¡Gracias a todos por vuestra asistencia a la ruta! :-)

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