La Molina Bike Park 2013 - Rutas del BBT

Casi con 2 meses de antelación, la mayoría de nosotros teníamos claro que este verano había que darse, al menos, una fiesta de alta montaña. Disfrutar de los trazados y vivir la experiencia de ir a un Bike Park era algo que algunos aún tenían pendiente y, por fin, este pasado sábado 20 de julio La Molina Bike Park fue el escenario elegido para una fabulosa jornada de bajadas a tutiplén.

Tras unas 2 horas de ruta en coche desde Barcelona, Emili y Vincent se encontraban con Carlos ya al final del pueblo de La Molina, quien también se había pasado la calle correcta para llegar a las zonas de aparcamiento del Bike Park. Como en otras ocasiones, un envío de la posición a través del móvil de Jordi nos aclaraba la situación y, ya llegando al lugar de encuentro, se acoplaba en un cruce a la caravana de coches Abel y Jose, quienes justo llegaban en ese momento. Unos pocos metros más adelante dábamos con Jordi, Santi y Alberto, que ya hacía algún rato que habían llegado y aparcado. Solo faltaban por llegar Enrique y Jose L., que ya habían avisado de un pequeño retraso en su hora de llegada.

Faltaban unos 50 minutos hasta que el telecabina se pusiera en funcionamiento, era momento de sacar todos los bártulos e ir vistiéndose para la ocasión. Peto protector, rodilleras, casco integral... esta no era como nuestras rutas habituales, aquí nos estábamos realmente blindando y es que es mucha la velocidad y muchos los imprevistos que pueden surgir cuando se atraviesan las serpenteantes pistas de un bike park.

Alberto, Emili, Carlos, Jose y Vincent habían llevado sus propias bicicletas mientras que el resto alquilarían bicis de descenso y de freeride en la tienda que existe en el propio bike park de La Molina, dónde si no quieres quedarte sin bici o talla para tu aventura, más vale que reserves con semanas de antelación como hicieron nuestros bikers.

Momento de pasarse por las oficinas a buscar los forfaits que nos permitirían montar en el telecabina durante todo el día. Enrique y Jose L. habían llegado hace un rato y aguardaban cola en la tienda para retirar sus máquinas reservadas, mientras el resto acababa de hacer los últimos ajustes en protecciones y mochilas.

Pasaban ya las 10:30 y las ganas de la mayoría hacían que empezáramos a ir cogiendo el telecabina para llegar a lo alto de la estación mientras Enrique y Jose L., aun abajo, acababan de prepararse y revisar un problema con el cambio en una de las bicicletas.

El bike park dispone de un telecabina en funcionamiento, el ALP 2.500, que es el encargado de dejarte en una de las cotas más altas de todo el dominio y desde allí empezar o combinar la totalidad de pistas de que dispone la estación.

Y por fin estábamos ya los 10 arriba. Un sol radiante y una temperatura bien fresquita debido a la altitud nos acompañaban hasta el momento y era ya la hora de empezar a rodar. Habíamos decidido tomárnoslo con calma, poco a poco; y para ello nada mejor que la pista verde, la que supuestamente, es la más fácil en un bike park, pero antes... ¡tocaba la foto oficial de la salida!



Ya desde los primeros metros, esa pista verde no era más que una pista forestal (de hecho ese es el nombre que le han dado en el plano de pistas) con el problema de que está a rebosar de piedras sueltas, lo que, lejos de ser una pista para iniciarse, acaba siendo más bien una lotería ya que la bici flota constantemente sin llegar a tener agarre y el riesgo de irse al suelo es considerable. Viendo que curva tras curva la cosa no mejora, decidimos dar por finalizada la toma de contacto con la pista verde y en un punto en el que se puede continuar por parte de una azul, nos metemos de cabeza todos a por ella.

¡Bendita diferencia! no habíamos hecho ni 20 metros y ya nos cambió a todos la cara a pesar de llevarla bien tapada por los integrales. Un estrecho y trabajado camino se adentra en una zona boscosa con sus raíces, sus rocas (fijas en el suelo), sus peraltes... ¡esto sí nos gusta!

El grupo se iba ordenando según las habilidades de cada uno, con Alberto casi siempre a la cabeza, un auténtico descender que superaba sin problemas lo que se le pusiera delante. Llegado un momento, se habían hecho dos grupos y Alberto, Jose, Jordi, Santi, Carlos y Vincent siguieron progresando por la divertidísima pista azul al ver que el resto no aparecía. Mención especial al tramo final antes de llegar de nuevo a los pies de la estación, donde una serie de curvas peraltadas y wallrides de madera, hacían las delicias de los bikers.

Nuevamente telecabina hacia arriba al enterarse el grupo de 6 que los restantes habían tenido alguna caída sin consecuencias y una rotura de cadena, por lo que aun tardarían en aparecer. Esta vez tocaba hacer de nuevo la azul, pero empezándola desde arriba de todo, realizándola así al completo de arriba a abajo.

Fue entonces cuando nuestro guía y maestro Alberto sufría un pinchazo al que prefería reponer de aire y seguir bajando, ya que tenía los repuestos en el coche.

Habíamos completado la segunda bajada y nos encontrábamos en el parking a Emili, quién nos contaba los percances sufridos por Abel, Enrique, Jose L. y él mismo, a la vez que se despedía de nosotros y ponía rumbo de nuevo a Barcelona pues con las 2 caídas sufridas ya daba por completo el cupo diario.

De nuevo los 6 hacia arriba sin rastro de los otros 3 bikers, quienes por su parte realizaban su propia 2ª bajada completa disfrutando de las bicis y los trazados. La 3ª bajada del grupo de 6 tocaba ahora por una de las pistas rojas y nuevamente alguna que otra piedra suelta de más, le causaba un buen llantazo a la rueda trasera de Carlos, por lo que era momento de una nueva parada técnica.

La pista roja resultó ser toda una prueba para las habilidades de los 6 bikers, si bien un tramo concreto de unos 15 metros, solo fue superado por Alberto mientras el resto prefería realizarlo a duras penas bajados de las bicicletas, estudiando la mejor manera de realizarlo en una futura pasada. Aun así, puntos muy técnicos, interesantes y altamente resbaladizos fueron superados por todos. Estábamos disfrutando como enanos, las pistas (olvidado ya el tema de la verde) estaban siendo espectacularmente divertidas y además, mirases dónde mirases, el bike park de La Molina ofrecía unas magníficas vistas para todo aquel al que le apasione la montaña.




Momento de comer para reponer fuerzas y reencontrarnos además por fin los 9 bikers; entre bocadillos, barritas y algo de fruta, se iban perfilando los detalles de lo que iba a ser la siguiente bajada, condicionada en gran parte por las enormes nubes que iban cubriendo poco a poco toda la zona y algunos rayos que ya se veían en el horizonte.

¿Quieres saber qué paso en esa siguiente bajada? ¿Por qué pistas transcurrió la acción? ¿Si hubieron más caídas? ¿Se atrevería algún biker más aparte de Alberto a realizar algún salto...?

Danos unos pocos días para poder editar todo el material en vídeo que tenemos grabado  y no te pierdas próximamente nuestro gran estreno sobre cómo vivimos este fantástico día en La Molina Bike Park. Lo podrás ver próximamente en nuestro blog, canal de You Tube, Facebook...

 Lo que si podemos contarte ya para concluir esta crónica es la pequeña granizada que nos cayó cuando algunos ya estaban cambiándose de ropa y otros limpiando la bici y que hizo que tuviéramos que buscar todos refugio ¡aunque fuera poniéndonos de nuevo el casco integral!

La Molina Bike Park, ¡antes de acabar la temporada nos volveremos a ver!

0 comentarios :

Publicar un comentario

 

Visitas y bikers

¡Síguenos!

¡Síguenos en Facebook! ¡Síguenos en YouTube! ¿Nos mandas un email?
Powered by Blogger