5 consejos para elegir la mochila de hidratación adecuada

Sabemos que no a todo el mundo le gusta llevar mochila a la hora de montar en bicicleta, o no le ven la utilidad, incluso muchos ahora, con el calor y buen tiempo, prefieren librarse de ella y llevar la espalda más fresca para afrontar el caluroso verano. La entrada de hoy es para el resto, para los que no salen sin mochila ni a por el pan.

Broma a parte, con el mercado actual de mochilas de hidratación que tenemos a nuestro alcance, es relativamente sencillo acabar encontrando un modelo que se vaya a adaptar a nuestras necesidad, repasemos 5 aspectos con los que dar en el clavo a la hora de elegir la que necesitas.

  • Tamaño y capacidad de carga: Una mochila no va a ser mejor o peor por ser de mayor o menor tamaño, la clave reside en valorar préviamente cuál es el tamaño idóneo para tu tipo de rutas y, sobretodo, saber qué material vas a querer llevar en ella.

    La elección de la capacidad creemos que debe hacerse en función de las ocasiones en las que vayas a cargarla al máximo, ya que cuando la lleves medio vacia, el aire no pesará; sin embargo querer empezar cargar cosas en una mochila demasiado pequeña, hará que te arrepientas de la compra antes de tiempo. La clave, insistimos, es saber qué quieres llevar y tener en cuenta el cambio de estaciones, con las consecuentes necesidad extras de ropa o agua que pueden requerir nuestras rutas.

  • Capacidad del depósito: ¿1, 2, 3 litros? Es evidente que cuanto más líquido llevemos más va a pesar la mochila pero hay muchas rutas en las que uno no se cruza con ni una sola fuente. Sin mencionar que en verano, con el calor, el consumo de agua realizando ejercicio suele dispararse en la mayoría de personas.

    Nuestro consejo es que elijas un depósito de, como mínimo, 2 litros y si puedes ir a por el de 3, mejor, tendrás esa capacidad extra para el día que la necesites.

  • Cierres de pecho y abdomen: Bien regulados no deben resultar molestos y creemos que son básicos para que la mochila quede bien sujeta a la espalda, sobretodo si te gusta meterte por senderos y caminos algo "picantes", donde el terreno va a hacer que tu cuerpo esté en constante movimiento y llevar una mochila en la espalda dando tumbos no solo no es recomendable sino que puede llegar a ser incluso peligroso.

  • Más compartimentos, más organización: Una mochila no debe ser un "pozo sin fondo" dónde ir echándolo todo. Organizar la carga correctamente con lo más pesado abajo de todo y elegir un modelo que cuente con distintos compartimentos para que en su interior todo quede en su sitio resulta cómodo, práctico y seguro.

    Disponer de compartimentos exteriores de acceso rápido sin necesidad de quitarse la mochila son un plus a tener en cuenta así como correas exteriores para casco integral o fijar protecciones te serán de gran utilidad si frecuentas rutas en las que vayas a usar este tipo de material.

  • ¿Lluvia? Sí por favor: Si eres de los que el agua no le echa para atrás a la hora de salir de ruta o, simplemente, si te pilla a mitad de ruta un buen chaparrón, agradecerás haber elegido un modelo de mochila con funda protectora impermeable o el haber comprado una por separado.

    Gran cantidad de modelos de mochilas destinadas al ciclismo no son impermeables por lo que disponer de una forma de evitar que se moje nuestro contenido es algo a tener en cuenta. Además, agradeceremos al acabar la ruta, el tener simplemente que pasarle un poco de agua a la funda para quitar el barro en lugar de encontrarnos con toda la mochila salpicada de agua y tierra.

0 comentarios :

Publicar un comentario

 

Visitas y bikers

¡Síguenos!

¡Síguenos en Facebook! ¡Síguenos en YouTube! ¿Nos mandas un email?
Powered by Blogger